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Jun 11 2011

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“Any given sunday”

Usted trabaja desde temprano el sábado hasta la 1:03 AM del domingo. Hablando permanentemente con su vendedor y adelantando labores en un importante proyecto que toca entregar el martes después del festivo. Y se concentra en terminar ese borrador para recibir un feedback vía celular a primera hora ese domingo porque él (mi vendedor) también tiene la presión usual de estos casos.

 

Usted se levanta a las 7:00 AM del mismo domingo, todavía con los ojos al revés y pensando en el proyecto, para poder llevar a su hijo mayor a la catequesis de primera comunión, a primera hora en la iglesia.

Usted se monta de afán en el carro, a medio desayunar, con escasos segundos para llegar al bendito curso ese obligatorio, con el clásico acelere porque su hijo está lento (tan raro en un domingo temprano) y también medio desayunado y descubre que, producto de su afán y torpeza del día anterior, dejó las llaves puestas dentro del vehículo con el switch del carro activado y zaz, batería muerta.

 

Bájese del carro. Sume estrés, afán, presión, trasnocho, la puerta del carro y el dedo gordo de la mano derecha. Pregunta: ¿Qué queda de esa mezcla?

 

 

En uno de esos mágicos instantes que nos da la vida, de pronto sale su esposa, aquel ser de luz que tanto le ha aguantado, y pregunta: ¿Qué pasó?

 

Veinte minutos después solo imaginen la escena. Hombre adulto con pinta de macho rudo y cariacontecido. Con las manos apretadas en una escena de dolor. Sentado en una banca de iglesia. Justo pasa la típica ancianita rezandera, camándula en mano, y te mira como si tu pecado fuese el peor de todos y que menos mal estás sufriendo y dice: “Arrepiéntase joven y encuentre paz”.

 

Y todavía no son las 10 de la mañana.

 

Google, tan puntual como siempre en muchos casos, trató de ayudarme a entender por qué llega a doler tanto este tipo de accidentes caseros. Perdidamente lei que la “tenosinovitis estenosante” de los extensores del 1º dedo es la estrangulación de los tendones extensores del dedo gordo (1º dedo) de la mano a su paso por debajo del “ligamento anular dorsal del carpo” y su principal síntoma se da como dolor en la cara externa de la muñeca que aumenta con la palpación de la zona y con los movimientos de la muñeca o del primer dedo. Una de sus causas es por trauma. En ningún lado encontré una explicación médica de porqué se le brotan a uno los ojos y le salen lágrimas.

 

Claro, esto podría ser otro clásico ejemplo de eventos que en su suma conllevan a una situación catastrófica. No falta quién te diga: “mala racha”. No falta quien sin ser solicitado te dice que “eres tú quien se labra el destino y que la suerte no existe y bla, bla, bla,…”todo mientras tu sistema nervioso central se hace trizas de dolor.

 

En fin.

 

Llegas a tu hogar dulce hogar. Decides concentrarte en el trabajo para distraer el palpitante dolor remanente. Te preguntas por el feedback del pre informe enviado en la madrugada. ¿Será que no lo leyó aún? Esto es muy urgente y un fin de semana con puente no alcanza. ¿Por qué no me habrá llamado al celular? Saquemos el celular y llamemos nosotros a ver si…

 

Teléfono sin bateria

Teléfono de la oficina sin batería.

 

 

Y todavía no son las once de la mañana.

 

PS: Esto es del fin de semana pasado, solo que hasta hoy tengo dedo y algo de (in)cordura para desahogarlo.

 

 

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Sobre el Autor

Leonel G. Pedroza R.

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